Guía clínica

Hipoacusia súbita: qué dice sobre la HBOT la guía de la AAO-HNS de 2019

La guía de la AAO-HNS de 2019 incluye la HBOT con corticoides como opción en la hipoacusia neurosensorial súbita, pero solo en ventanas de tiempo concretas y como recomendación opcional.

Una urgencia del oído que depende del tiempo

La hipoacusia neurosensorial súbita es una caída rápida de la audición, por lo general en un solo oído, que se desarrolla en un plazo de horas a unos pocos días, a menudo sin una causa identificable. Se trata como una afección urgente porque el desenlace depende en gran medida de la rapidez con que se inicia el tratamiento. Los corticoides son el pilar del tratamiento, y la oxigenoterapia hiperbárica se ha estudiado como complemento y no como sustituto.

La guía subraya que se trata de un diagnóstico específico que debe confirmarse y no darse por supuesto. Recomienda distinguir la pérdida neurosensorial de una causa conductiva, y aconseja una evaluación, por ejemplo con un audiograma y las pruebas de imagen adecuadas, para descartar otras causas antes del tratamiento o de forma paralela a él. Ese paso diagnóstico es lo que hace que las opciones de tratamiento, incluida la HBOT, sean pertinentes para los pacientes adecuados.

La referencia con más autoridad en este ámbito es la guía de práctica clínica de la American Academy of Otolaryngology - Head and Neck Surgery, actualizada en 2019.

Qué recomienda la guía

La guía de 2019 aborda la HBOT de forma directa y la incluye como opción en dos ventanas concretas. El médico puede ofrecer, o derivar a alguien que pueda ofrecer, oxigenoterapia hiperbárica combinada con tratamiento con corticoides dentro de las dos semanas siguientes al inicio de la hipoacusia neurosensorial súbita. También indica que el médico puede ofrecer HBOT combinada con corticoides como tratamiento de rescate dentro del primer mes desde el inicio, es decir, cuando el tratamiento inicial no ha logrado una recuperación completa.

La redacción importa. Se trata de recomendaciones de tipo «puede ofrecerse», que se sitúan por debajo de una recomendación fuerte. La guía presenta la HBOT como una opción razonable que conviene comentar, no como un paso estándar que todo paciente deba recibir.

Qué magnitud tiene el beneficio

La evidencia que respalda la recomendación sugiere que algunos pacientes, en especial aquellos con una pérdida auditiva más grave o profunda, pueden experimentar una mayor mejoría de los umbrales auditivos cuando se añade la HBOT dentro de la ventana de tiempo. Pero el beneficio no es universal, la magnitud del efecto varía entre estudios, y la guía la plantea como una opción precisamente porque la certeza es moderada y no alta.

También conviene entender frente a qué se sopesa la opción. La guía sitúa la HBOT junto al tratamiento con corticoides, no en su lugar, y desaconseja ciertas otras intervenciones que carecen de buena evidencia. Presentar la HBOT como un paso milagroso aislado malinterpreta una guía que la trata como una opción meditada dentro de un conjunto estructurado de alternativas.

El tema recurrente es el momento. Cuanto antes se inicie el tratamiento dentro de estas ventanas, más pertinente resulta la opción, razón por la cual una evaluación rápida por un especialista en oído importa más que cualquier elección concreta de terapia.

Una nota sobre el tipo de cámara

Aquí conviene ser preciso sobre el equipo. Los protocolos estudiados para la hipoacusia súbita utilizan presiones clínicas propias de las cámaras hiperbáricas rígidas, una categoría distinta de los sistemas blandos de baja presión descritos en cámaras soft-sided. Esos dispositivos más suaves no son en los que se basa la evidencia de la guía, y confundir ambos puede inducir a error.

La hipoacusia súbita requiere una evaluación profesional urgente. Si se añade la HBOT, y dentro de qué ventana, es una decisión de un otorrinolaringólogo que coordine su atención, no algo que deba organizarse por cuenta propia.

Fuentes