Seguridad y normativa

Seguridad contra incendios en instalaciones hiperbáricas: qué exigen la NFPA 99 y la FDA

Las cámaras ricas en oxígeno conllevan un riesgo real de incendio. La NFPA 99 (capítulo 14) y una carta de la FDA de 2025 fijan reglas de conexión a tierra, materiales y formación.

HBOT-Wiki Editorial

Datos clave
  • El Capítulo 14 de la NFPA 99 regula las instalaciones hiperbáricas, abarcando la construcción, el equipamiento y las operaciones, con cámaras fabricadas conforme a la norma de recipientes a presión ASME PVHO-1.
  • El 25 de agosto de 2025, la FDA emitió una carta a los profesionales sanitarios tras informes de incendios con dispositivos de HBOT que provocaron lesiones graves y muertes.
  • El oxígeno en sí no arde, pero hace que casi todo lo demás arda más rápido y con más intensidad, razón por la cual el fuego es el peligro central en las instalaciones hiperbáricas.

Por qué el fuego es el peligro central

Toda conversación sobre la seguridad de la oxigenoterapia hiperbárica vuelve a un hecho físico: el oxígeno en sí no arde, pero hace que casi todo lo demás arda más rápido y con más calor. Dentro de una cámara enriquecida con oxígeno, una chispa que sería inofensiva en el aire normal puede convertirse en un incendio grave en segundos. Por eso las instalaciones hiperbáricas se rigen por normas detalladas de protección contra incendios y no por las pautas generales de los equipos médicos.

Qué abarca el capítulo 14 de la NFPA 99

En Estados Unidos, la referencia central es la NFPA 99, el Código de Instalaciones de Atención Sanitaria, cuyo capítulo 14 se dedica a las instalaciones hiperbáricas. Establece requisitos en materia de construcción, equipos y funcionamiento. Se espera que las cámaras se construyan conforme a la norma ASME PVHO-1 para recipientes a presión. Los gases inflamables están prohibidos en las salas que albergan una cámara, y los dispositivos electrónicos no autorizados no se permiten dentro de una cámara ni siquiera cuando esta se presuriza con aire en lugar de oxígeno puro.

El código también aborda la conexión a tierra, el control de la electricidad estática, los materiales y la ropa permitidos y los procedimientos del personal. Las ediciones importan aquí: la FDA ha reconocido la edición de 2024, mientras que algunas aseguradoras y programas siguen remitiéndose a versiones más antiguas, por lo que los operadores deben confirmar qué edición se aplica a su contexto.

La carta de seguridad de la FDA de 2025

En 2025 el asunto pasó de los documentos normativos a una advertencia directa. El 25 de agosto de 2025, la FDA emitió una Carta a los Profesionales Sanitarios tras informes de incendios con dispositivos de HBOT que provocaron lesiones graves y muertes, señalando que no se había establecido la causa raíz de estos sucesos. La carta instaba a los profesionales a seguir las instrucciones de uso de cada dispositivo, a aplicar medidas de prevención de incendios, a garantizar una conexión a tierra adecuada, a tener presente el mayor riesgo de incendio del oxígeno de alta concentración, a formar al personal de forma continua y a mantener a los pacientes con ropa compatible con el entorno hiperbárico y bajo vigilancia continua.

Qué deben verificar compradores y operadores

Para quien está del lado de la compra, la seguridad contra incendios no es un extra opcional, sino una parte central de la adquisición. Antes de comparar precios, conviene entender las normas que debe cumplir una instalación conforme; nuestra guía sobre cómo comprar una cámara hiperbárica (guía de compra) es un punto razonable para empezar a mapear esos requisitos. Entre las preguntas clave figuran si la cámara cumple las normas de construcción reconocidas, cómo se gestionan la conexión a tierra y el control de la electricidad estática, qué materiales y prendas se permiten en su interior y qué formación ha completado el personal operativo.

La acreditación añade una capa más de garantía. Organismos como la Undersea and Hyperbaric Medical Society gestionan programas de seguridad y acreditación de instalaciones, y la disposición de un centro a hablar de sus normas, sus registros de formación y sus procedimientos ante incidentes es en sí misma una señal útil. La misma física se aplica mucho más allá de los hospitales, de modo que las instalaciones de menor coste y domésticas no están exentas del riesgo de incendio que estas normas existen para controlar.

La seguridad contra incendios en la medicina hiperbárica es una responsabilidad compartida de fabricantes, instalaciones y personal capacitado, y las normas existen porque el riesgo es real. Nada de ello sustituye a la orientación profesional: las decisiones sobre si someterse a la HBOT y dónde hacerlo corresponden a un médico cualificado y a un centro debidamente acreditado.

Preguntas frecuentes

+¿Por qué es el fuego la principal preocupación de seguridad en las cámaras hiperbáricas?

El oxígeno en sí no arde, pero hace que casi todo lo demás arda más rápido y con más intensidad. Dentro de una cámara enriquecida con oxígeno, una chispa que sería inofensiva en aire normal puede convertirse en un incendio grave en segundos. Por eso las instalaciones hiperbáricas se rigen por normas detalladas de seguridad contra incendios, como el Capítulo 14 de la NFPA 99, y no por directrices generales de equipamiento médico.

+¿Qué decía la carta de seguridad de la FDA de 2025 sobre la HBOT?

El 25 de agosto de 2025, la FDA emitió una carta a los profesionales sanitarios tras informes de incendios con dispositivos de HBOT que provocaron lesiones graves y muertes, señalando que no se había determinado la causa de origen. Instó a los profesionales a seguir las instrucciones de cada dispositivo, aplicar medidas de prevención de incendios, garantizar una correcta conexión a tierra, formar al personal de forma continua y mantener a los pacientes con ropa compatible con el entorno hiperbárico bajo vigilancia continua.

+¿Qué deben verificar los compradores sobre la seguridad contra incendios de una cámara?

Entre las preguntas clave están si la cámara cumple normas de construcción reconocidas como la ASME PVHO-1, cómo se gestionan la conexión a tierra y el control de la electricidad estática, qué materiales y prendas se permiten dentro y qué formación ha completado el personal. Organismos de acreditación como la UHMS gestionan programas de seguridad de las instalaciones. La misma física se aplica a las instalaciones de menor coste y domésticas, que no están exentas del riesgo.

Fuentes